En El Cid creemos que nuestro mayor orgullo nace de las personas que forman parte de nuestra familia. Hoy celebramos a una de las nuestras, Mariana Guerrero, talentosa y apasionada integrante de nuestro Equipo de Danza, quien fue coronada Reina de los Juegos Florales en el Carnaval Internacional de Mazatlán 2026.
Mariana inició su trayectoria en El Cid como entertainer, llevando alegría y energía a cada escenario que pisaba. Con una vocación natural por la danza, muchos de nuestros huéspedes la han visto brillar en presentaciones llenas de color, con auténticos trajes mexicanos y música tradicional. Su disciplina, dedicación y amor por las artes siempre han sido evidentes, haciendo de este reconocimiento un logro más que merecido.
Ser coronada Reina de los Juegos Florales representa mucho más que recibir un título. Esta tradición tiene sus raíces en antiguos certámenes literarios y poéticos, inspirados en las celebraciones romanas en honor a la diosa Flora, donde se exaltaban la belleza, la cultura y la creatividad. Hoy en día, la reina es reconocida como embajadora de la cultura y las artes, un papel que refleja perfectamente el espíritu artístico y el compromiso de Mariana.
Lo que hace este logro aún más especial es que Mariana nunca recorrió este camino sola. Durante toda su campaña contó con el respaldo incondicional de sus compañeros del Equipo de Danza, el Equipo de Actividades y de toda la familia El Cid. Ver a uno de nosotros representar con orgullo a Mazatlán fue motivo de unión y celebración para todos.
Para reconocer este importante logro, El Cid organizó una celebración especial en el Teatro El Cid, donde amigos, familiares y colaboradores se reunieron no solo para honrar la corona obtenida, sino también a la persona que es Mariana. La velada contó con invitados distinguidos como el medallista olímpico de plata Marco Verde, ganador en los Juegos Olímpicos de París 2024, cuyo padre ha sido colaborador de El Cid por muchos años, así como Rosa María Guerrero, doble medallista paralímpica de bronce en lanzamiento de disco en Tokio 2020 y París 2024, cuyo padre también forma parte de nuestra gran familia.
Más allá de un reconocimiento, esta celebración fue un homenaje a la constancia, el talento y los valores que nos unen. La corona de Mariana simboliza no solo un triunfo personal, sino una victoria compartida por todos quienes la acompañaron en este camino.
En El Cid seguimos comprometidos con impulsar el talento y celebrar los logros de nuestra gente. La historia de Mariana Guerrero nos recuerda que cuando uno de nosotros triunfa, triunfamos todos.





